Al
término, mis cuadros son el resultado de acumulaciones
más o menos detenidas, de pintura húmeda y seca,
pegotes, cremas, velos, arañazos, acotaciones, correcciones,
fragmentos más o menos difíciles (algunos que ya
no me satisfacen y otros de los que me honro), colores que perseguía,
torturas o caricias que el ánimo ha ido infligiendo a la
superficie, sedimentos de aspectos que me interesaron de otras
muchas pinturas. Van Der Weyden y Picasso, C. Sherman y Gauguin.
Hasta
que me fue dado su nombre, Penélope fue primero la "donante"
del cuadro. |