Bañistas. Bathers .

1992. oil/canvas (60x60cm)

Hay ciertas quejas de Klossowski que comparto: tampoco se suele mirar la manera como utilizo mis pinceles -tengo muchos-, sino leer mis composiciones; y en mi, éstas suelen ser fruto imprevisible del "cómo" empiezo y voy pintando cada cuadro. Y en el fondo, y sobre todo en la superficie -que es lo que a ambos nos ocupa, maestro Pollock- las infinitas combinaciones de pintura derramada all-over el lienzo, no habrían de llegar un día a reproducir también el esquema azaroso que configura los rasgos únicos de mi vecina o el que contabiliza la masa de forofos que intuyo -sin gafas- desde el balcón? De Miguel Angel, la Sixtina; de Bronzino, la "Alegoría del amor y el tiempo"; del Bosco, su "Cristo con la cruz"; de Ensor, las máscaras. Además, seguía jugando con Pollock y con estampados -no creo que sea faltarle al respeto- (probando a extremar distintas densidades pictóricas, casi por centímetros cuadrados), cuando pinté esta serie de doce cuadros -que sigo ampliando aleatoriamente cuando me apetece. Apenas sí se puede decir que hay figuras, tanto como que no hay fondo (en todo caso, éste acota, se extiende y se interrumpe del mismo modo que aquéllas). Tampoco hay composición, o más bien ésta se convierte en una red. Durante un tiempo me entretenía todo eso; tal vez sólo cumplí una urgencia de horror vacui barroco y mediterráneo. Es difícil conseguir una buena reproducción de las superficies de los cuadros, se pierden la mitad de los colores que una se ha entretenido en matizar; los negros, por ejemplo, tienden a desaparecer -incluso en directo- si el cuadro no ha sido barnizado. He seguido utilizando a menudo soportes cuadrados: entonces me sirvieron para abstraer más el formato, y ahora me gustan. Al final me quedé con las ganas de titular con un nombre propio cualquiera de estos cuadros; cualquiera podía ser también un retrato camuflado.

 

Copyright ©Victoria Contreras Flores. Not to be reproduced without permission.

www.victoriacontreras.com